Una mirada a África como tablero de la geopolítica internacional

jueves, 27 de octubre de 2011

SECUESTRO EN EL SÁHARA Y VIAJE A MARRUECOS DE TRINIDAD JIMÉNEZ


El secuestro de los dos cooperantes españoles y su colega italiana tuvo lugar en los campamentos del Frente Polisario situados en territorio de Argelia. Sin embargo, ha sido a Marruecos a donde la ministra Trinidad Jiménez ha corrido en visita oficial, poniendo mucho relieve en la importancia de la colaboración marroquí para la liberación de los tres secuestrados. ¿Será que en Marruecos tienen más información sobre los raptores de los tres cooperantes que en Argelia o en los campamentos del Frente Polisario?


Otro dato de lo más sorprendente: le he pedido aclaraciones al representante del Polisario en España Bucharaya Beyun sobre esa supuesta persecución de la que tanto hablaron el lunes y el martes en TVE y asegura que todas esas informaciones se han basado en la versión de la "oposición" del Jat Chahid que ha saltado a la fama con este desgraciado evento. La versión del Polisario se ha limitado a explicar el ataque de los agresores de acuerdo a los principios de "prudencia" que ha exigido la propia Trinidad Jiménez. Nada que ver con ellos el relato de esa supuesta persecución de militares polisarios detrás de los dos todoterreno de los secuestradores a través de territorio mauritano o la intervención de helicópteros argelinos apoyando a los polisarios. En opinión de Bucharaya Beyun, los portavoces del supuesto grupo de oposición se han dedicado a filtrar datos proporcionados por Marruecos para redondear lo que para el Polisario ha sido el principal objetivo del secuestro de los tres cooperantes: "perjudicar al pueblo saharaui". Es decir: favorecer al anexionismo marroquí.


Ella (Trinidad) dijo en Rabat que sigue sin estar segura de que los responsables del secuestro hayan sido yihadistas de Al Aqmi. En el Polisario ayer,ya hablaban de la participación en el secuestro de posibles “traidores”.

lunes, 24 de octubre de 2011

SECUESTRO EN EL SÁHARA. ¿A QUIÉN PERSIGUE EL POLISARIO?


De izquierda a derecha, en una imagen distribuida por las redes solidarias con la causa saharaui: Mahjob Salek (Jafaf), presidente de Jat Chahid, con los miembros de la organización promarroquí Hiwar que cíclicamente organizan en Sevilla actos para promover los "logros realizados por Marruecos en materia de Derechos Humanos en las provincias de Sur" y defender la anexión del Sáhara a Marruecos.



La ministra Trinidad Jiménez ha puesto en duda las informaciones que atribuyen el secuestro de los cooperantes saharauis a una banda de Al Aqmi el Al Qaeda magrebí. Si en el resto de la región todo secuestro de europeo, sea español, italiano o francés se atribuye sin pestañear al bandidaje islamista, ¿qué novedad o variable juega en el caso del secuestro en los campamentos del Frente POLISARIO? Si no ha sido Al Qaeda, ¿quién ha sido? ¿A quién están persiguiendo los militares del Frente Polisario que dicen tener localizados a los secuestradores y secuestrados que ya han cruzado la frontera de Mali?


La respuesta quizás haya que encontrarla en la redacción enrevesada de las noticias relativas al caso dadas por la televisión bajo el control de Zapatero y Trinidad Jiménez, me referiero a TVE, claro. Ahí llevan todo el día refieriéndose al hablar de fuentes saharauis a la “oposición saharaui”.


Al principio parecía ser uno de esos eufemismos con los que el Gobierno de Zapatero y sus afines evitan llamar al Frente POLISARIO como lo que es, es decir, un movimiento de liberación que lucha por el derecho a la autodeterminación reconocido al pueblo saharaui por la ONU y frustrado por la invasión de un estado vecino, Marruecos. Valga el ejemplo de los compañeros que hoy han publicado sobre el tema aludiendo a los polisarios como “independentistas”, es decir, como etarras que quieren la independencia que no tienen por formar parte de un estado.


Pero cuando se va a la web de TVE y se leen los artículos que acompañan los vídeos (por ejemplo, este de aqui) resulta que no, que no es uno de esos giros semánticos con los que ocultar la verdad a la opinión pública española. Cuando dicen “oposición interna” no se refieren a la oposición saharaui contra los invasores marroquíes que están torturando, violando a las mujeres y asesinando a palos a jóvenes saharauis. No, se refieren a un supuesto grupo opositor que le ha salido al Frente POLISARIO y que llaman equívocamente “POLISARIO Jat Chahid”. Vamos, que a lo que nos está preparando Trinidad Jiménez es a la posibilidad de que los secuestradores sean unos discrepantes que lo que quieren es mostrar a la opinión pública española que el POLISARIO no es la única voz del pueblo saharaui, y menos de los campamentos de refugiados en Argelia.


Más vale que el POLISARIO acabe la persecución de los secuestradores y aclare el asunto o lo del cambio de semántica que le ha hecho el lifting a ETA va a ser nada comparado con el traje que le van a hacer el Gobierno de Zapatero al movimiento que la ONU reconoció como el representante del pueblo saharaui.Y no nos olvidemos que, aunque Trinidad le diga a los españoles que España ya no tiene nada que ver con el Sáhara, es una gran mentira, España sigue siendo la potencia administradora y, por lo tanto, la referencia para el resto de la comunidad internacional a la hora de tomarle el pulso al conflicto.


PD. El domingo, en el programa de Óscar Elía Mañú, “Por tierra, mar y aire” dimos un pequeño repaso a la situación en África. Se habló un poco de todo y, cómo no, no faltaron alusiones a Guinea Ecuatorial y la situación en el Sáhara Occidental y a las mentiras del Gobierno de Zapatero para justificar el apoyo descarado a Marruecos en un conflicto en que España debería cumplir el art. 73 de la Carta de Naciones Unidas y defender los intereses del pueblo saharaui (en la segunda parte, especialmente). Aquí os dejo el enlace: http://fonoteca.esradio.fm/2011-10-23/por-tierra-mar-y-aire-africa-35031.html

domingo, 23 de octubre de 2011

SECUESTRO EN EL SÁHARA EN EL CONTEXTO DE LA ERA POSTGADAFI



El mundo celebra el comienzo de la era post Gadafi aunque, como ha dicho Hillary Clinton, su muerte no significa que el problema de Libia esté resuelto. Mientras su autoinmolación ya no deja excusas al Comité de Transición Nacional (CNT) para seguir aplazando lo realmente importante (su capacidad de constituir un Gobierno de todos los libios), el ajedrez geopolítico saheliano también se mueve y aceleradamente al rebufo de este cambio de peones en Libia. El secuestro de tres cooperantes en los campamentos de refugiados del Frente POLISARIO ­-–dos españoles y una italiana­–, es buena prueba de ello.


El secuestro de Ainhoa Fernández de Rincón, Enric Gonyalons y Rosella Urru ocurrió hacia la medianoche y, al hacerse público hoy ha dejado en un segundo plano la resaca informativa de cómo murió Gadafi (que corrió hacia su destino sabiendo lo que le esperaba si no huía a tiempo) o si fue un avión francés o americano el que bombardeó su escondrijo.


La transición entre un escenario y otro no ha dejado tiempo para los análisis sobre por dónde va a seguir el tsunami desencadenado de las primaveras árabes que parecía haberse atascado con la resistencia del líder de la “revolución” libia. Aunque la inestable situación en Siria, Jordania o Yemen, haga suponer que lo lógico es que el incendio prenda ahora con fuerza en estos escenarios ya tocados, está en el aire la posibilidad de que el tsunami, en lugar, de seguir hacia el Mediterráno oriental, se mueva hacia la orilla sur contigua a la Europa occidental.


La propia posición argelina durante y frente al conflicto libio refleja cómo en Argel han mirado la evolución en el patio vecino como un posible y peligroso precedente cuya receta, una vez acabado el caso Gadafi, podría aplicarse también para provocar un cambio de equilibrios en su casa. Lo que le preocupa al Gobierno de Abdelaziz Buteflika no es tanto la “pérdida” de un Gadafi del que nunca pudieron fiarse en Argel y que jugó en contra de Argelia aliándose con el reaccionario régimen de Hassán II de Marruecos (padre del actual Mohamed VI), con tal de imponer su propia jugada por el liderazgo africano.


Los nubarrones vienen en este caso de una mezcla explosiva: el descontento de una población joven abocada al paro (el 28% de los más de 35 millones de argelinos son menores de 15 años), muy vulnerable a cualquier chispazo primaveral, y las ganas que le tiene la casta política francesa a una Argelia con la que no volvieron a llevarse bien desde la brutal guerra que desembocó en la independencia argelina en 1962. Un chispazo que puede ahora prender fácilmente gracias a la gran proliferación de armamento que puede filtrarse en Argelia a través de sus extensas fronteras con Libia.


En este contexto, Argel no ha perdido de vista el cambio de paso con el que Sarkozy pasó de ser un gran amigo y admirador de Gadafi, entregado visitante de sus jaimas, a ser el padrino de la “primavera” libia, jugando descaradamente a favor de la oposición del CNT tanto en el frente de los reconocimientos diplomáticos como en el del suministro de armamentos.



SARKOZY, A LA RECONQUISTA DE LA HEGEMONÍA FRANCESA


Con ello Sarkozy ha remediado la pérdida de posiciones que la hegemonía francesa había sufrido en el Norte de África con su apoyo, hasta el ultimísimo momento, al dictador Ben Alí de Túnez (el que invitaba de vacaciones a los ministros franceses). Además, al lograr justificar una intervención de la OTAN a favor de todo el que se levante en armas invocando la democracia, bastaría ahora con aprovechar cualquier brote de descontento en Argelia para hacer lo mismo a favor de cualquier grupo que le declare la guerra a la gerontocracia del FNL personificada en la figura del enfermo y anciano presidente Buteflika. Es la tentadora jugada que efectivamente podría lograr Francia para intentar un cambio de aires en Argel más sensible a sus intereses, ya sean los económicos o geopolíticos incluyendo en ello la partida por el Sáhara Occidental que París juega a favor de Marruecos.


Resultaba ayer muy interesante comparar los comentarios sobre los efectos magrebíes de la “nueva era” post Gadafi en la prensa argelina y la marroquí.En la argelina, lo que vemos es un continuo insistir en lo nada recomendables que son para la salud del norte de África que intervengan las potencias extranjeras impidiendo que sean los propios pueblos los que resuelvan sus problemas sin tener que agradecerle a nadie su ayuda. Ha sido uno de los lemas argelinos desde el comienzo de la crisis libia junto a los repetidos mentís del ministro de Exteriores argelino Medelci frente a las acusaciones con la que el CNT ha acusado al Gobierno de Buteflika de haber apoyado a Gadafi y haber incumplido con ello la resolución de la ONU que permitió a la OTAN intervenir en el derribo del sátrapa libio.


El saldo de estas incomprensiones entre el Gobierno de Buteflika y el CNT ahora en el poder, resulta negativo para Argel. La enemistad de un nuevo Gobierno que le acusa de haber pasado armas e, incluso mercenarios, en apoyo de Gadafi se suma ahora a la descarada enemistad de Marruecos por el problema del Sáhara que mantiene cerradas desde hace años las fronteras entre los dos vecinos magrebíes.


Marruecos, no ha tardado ni un segundo en aprovechar la situación. Un comentario en Le Matin, el oficialísimo diario de la monarquía alauita, lo reflejaba ayer en un artículo donde auguraba que la caída de Gadafi ayudará a resolver la cuestión del Sáhara Occidental a su favor. Resultaba curioso que en este artículo se pusiese mucho énfasis en el supuesto apoyo dado por Gadafi al POLISARIO, un apoyo que de hecho existió entre los años 1973 y 1974, pero que luego se esfumó a favor de un acercamiento del revolucionario libio al Marruecos alauita.



Nada tiene que ver esta perspectiva que ahora canta y ensalza la “liberación” de Libia con el contenido que este mismo diario dedicó al difundo Gadafi en 2006, con ocasión de una cumbre “africana” en Sirte a la que asistieron muy reconfortados los representante marroquíes que, en cambio, están excluidos de la Unión Africana por el reconocimiento de la organización africana de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) que ellos ocupan ilegalmente. En esta versión del régimen libio de 2006, el oficialista Le Matin ensalzaba la “sabiduría” de Gadafi y su giro a la “realpolitik” prooccidental y en contra de Argelia en el asunto del Sáhara Occidental. Un cambio decía esta correa de transmisión del palacio de Mohamed VI, “fundado en un análisis objetivo del problema del Sáhara, inspirado igualmente por el rechazo de la balcanización y de los micro-estados que son contrarios a la filosofía unitaria de Muammar el Gadafi”.


El secuestro de los cooperantes extranjeros en los campos del POLISARIO en el sur de Argelia, justo en Rabuni, la sede del cuartel general de la cúpula saharaui, le dará ahora a Rabat un nuevo argumento para defender su vieja tesis de que el control de las fronteras que exige la lucha contra el islamismo, requiere una solución del conflicto del Sáhara. La flamante inclusión de Marruecos en el Consejo de Seguridad de la ONU (prueba de que en la ONU todo es posible, incluso cuando se violan sus propias resoluciones), hace pensar que en Rabat cuentan con que esta eventual solución sea a favor de la legalización de lo que empezó en 1975 por una política de hechos consumados con una invasión tan execrable como la que Saddam Hussein de Irak perpetró contra Kuwait.


viernes, 29 de julio de 2011

MUJERES SAHARAUIS PIDEN LA NULIDAD DE LOS ACUERDOS DE MADRID


Salambuha Bubacar Lecuara (tercera desde la izquierda) en el homenaje que la Asociación Pro Derechos Humanos de España organizó el pasado 28 de junio en homenaje al magistrado José Antonio Martín Pallín por su compromiso con los derechos humanos.

Es sorprendente las molestias que se toman el majzén marroquí y sus aliados cuando están por medio los deplorables Acuerdos de Madrid y cualquier intento de reparar sus desastrosas y vergonzosas consecuencias. Un buen ejemplo es el torniquete al que, con la colaboración de profesionales de la intoxicación, se ha sometido esta semana a un naciente proyecto de asociación de mujeres saharauis (Asociación para el Desarrollo de la Mujer Saharaui-APDMSA) que se hicieron ilusiones de que, al tener sede social en España, estaban libres de las presiones marroquíes contra la causa saharaui.


En la iniciativa se habían involucrado el grupo de jóvenes saharauis que, a costa de horas de sueño y otros sacrificios, nutren la compleja gestión de la campaña de la APDHE, la Asociación por los Derechos Humanos de España, cuyo principal objetivo es que España reasuma las responsabilidades de potencia administradora y, para empezar, restituya a los saharauis ese derecho a la nacionalidad española que les fue usurpado a los saharauis de la provincia n.53 del Sáhara Español por medio de una estafa repugnante. Tan entusiasmadas están con el éxito de la campaña (que ya cuenta con firmantes de 60 países de todo el planeta), tan convencidas están de que la clave del conflicto saharaui se quedó atascada en esos acuerdos que los gobiernos españoles siguen haciendo como que fueron válidos, que decidieron dar un paso más: apoyar la campaña desde una asociación de mujeres que no se limitase a soflamas feministas y ampliar su repercusión sobre el terreno.


¿Por qué una asociación de mujeres? Como me explicaba en una reunión con otras compañeras Salambuha Bubacar Lecuara, la presidenta de la naciente APDMSA, hay mucho cansancio y mucha indignación entre los saharauis, especialmente entre los jóvenes, que ven como única solución el volver a la guerra. El Congreso que el Frente Polisario ya ha confirmado para finales de año, se perfila muy polémico (lo han reconocido los propios dirigentes saharauis) porque la población de los campamentos y los territorios ocupados empiezan a perder la paciencia con esas negociaciones, donde Marruecos solo quiere como única opción valida "la imposición de la autonomía" o mas bien de la "autonosuya", con la complicidad de España y otros gobernantes, grandes defensores de los Derechos Humanos,.......pero no en el Sahara.


LA CAMPAÑA DE LA APDHE, UNA APUESTA POR LA PAZ


Las voluntarias de la campaña de la APDHE comparten esta indignación pero no pierden de vista el importante papel que las mujeres saharauis han jugado para que la guerra sea él último recurso de su pueblo mientras queden otras alternativas. Y la campaña contra los acuerdos de Madrid les parece un alternativa de lo más potente porque, dice Salambuha Bubacar Lecuara, “si el gobierno español no puede demostrar la legalidad de los acuerdos, y con ello patente que España ha estado haciendo desde 1975 dejación de sus responsabilidades con el pueblo saharaui, "Marruecos habrá perdido para siempre".


Los marroquíes y sus aliados deben de estar de acuerdo con esta tesis y muy preocupados con el grave peligro que supone para su estrategia. De lo contrario, no se explica tanto enredar y mover hilos para lograr que el acto de presentación del proyecto todavía en pañales se intentase convertir en un acto para acusar al Polisario de "corrupto" y, al parecer, exclusivo culpable del drama saharaui, desde el alistamiento de periodistas que escriben sin haber estado en el lugar de los hechos, hasta la súbita metamorfosis de una miembro del grupo que procede de los territorios ocupados y que ahora se muestra dispuesta a jurar que dijo en su intervención en el acto lo que ninguno de los que estuvimos allí, oímos. Así es la guerra y no todo el mundo está predestinado a ser una Aminetu Haidar, ni tiene madera para resistir el miedo ante la dura situación de violencia a la que están expuestos los saharauis de los territorios ocupados que discrepan con los invasores. En cambio, con todo lo que el majzén tiene por delante para que la cacareada “democratización” deje de ser una promesa de las muchas que Mohamed VI ha incumplido, no deberían perder el tiempo con una pequeña e inofensiva asociación de mujeres, una de varias que hay en España…


A pesar de que la presidenta de la asociación distribuyó su intervención (por escrito, aquí está), a pesar de que se habló amplio y tendido de los acuerdos de Madrid, de su nulidad, del artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas (el que obliga a España a defender a los saharauis y sus intereses), ni una palabra en los textos de los periodistas que, en cambio, titularon con esa palabra que no se pronunció (corrupción) y desarrollaron en sus escritos ese tipo de mensaje que los saharauis identifican con el adagio propio de los mensajeros propios del majzén. Su objetivo evidentemente no era el de deacreditar al Frente Polisario, ni a quienes estuviésemos dispuestos a apoyar la iniciativa, sino sembrar la duda sobre la labor de las voluntarias saharauis en la campaña de la APDHE, especialmente de cara al masivo interés que la iniciativa está cosechando entre los propios saharauis tanto en los territorios ocupados como en los campamentos del Frente Polisario.


Cabe esperar que Salambuha Bubacar Lecuara y las compañeras que la apoyan no sean víctimas del desánimo y sigan adelante. No hay que desaprovechar ninguna alternativa a la guerra y los españoles podemos y debemos contribuir a ello con nuestras propias adhesiones para que, por fin, España cumpla con las resoluciones de la ONU y el derecho internacional. ¿Es que con el Sáhara no vale el "no a la guerra"? Pues, aquí va el link de la campaña:


http://www.apdhe.org/campa.htm
http://www.facebook.com/album.php?fbid=10150163278929413&id=599114412&aid=306455&l=866ab3e7e0

http://www.facebook.com/album.php?fbid=10150163278929413&id=599114412&aid=306455&l=866ab3e7e0

jueves, 7 de julio de 2011

OBIANG Y EL SÁHARA OCCIDENTAL, UNA HERMANDAD CAINITA


Severo Moto, líder del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (con la pancarta contra Marruecos) fue de los primeros en llegar al acto ante el Congreso de los Diputados para la entrega de la campaña de la APDH-E que exige la nulidad de los acuerdos de Madrid sobre el Sáhara Occidental que, por cierto, sigue con su recogida de firmas: www.apdhe.org/campa​.htm / Foto: Ricardo Aznar

ABDELAZIZ Y OBIANG EN LA 17 CUMBRE DE LA UNIÓN AFRICANA
Lo más normal es que, en algún momento de los actos de la cumbre anual de la Unión Africana (UA) que este año se ha celebrado en Malabo, el dirigente saharaui Mohamed Abdelaziz y Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial intercambiasen saludos. La posible fotografía podría tener cierto valor emotivo: siendo la hispanidad una anomalía (como dirían en París) en el legado colonial africano, la capital de una antigua provincia española fue durante unos días la capital del África de los estados independientes y, en ese contexto, el apretón de manos entre Abdelaziz y Obiang simbolizaría la hermandad entre los dos únicos islotes de hispanidad que quedan en todo el continente ya que en Marruecos, lo que hubo, fue barrido por el rumbo rabiosamente francófono de la monarquía alauita.

Sería lo más normal puesto que Obiang, como presidente de turno del organismo que representa a los estados independientes de África ha sido el anfitrión de esta 17 cumbre que finalizó el día 1 y, por su parte, Abdelaziz asistió al evento en calidad de presidente de la RASD, la República Árabe Saharaui Democrática que, desde 1984, fue reconocida como el estado miembro número 51 de la Organización para la Unidad Africana (OUA), antecesora de la UA.

El protocolo todo lo puede y no hay noticia de que Obiang le hiciese ningún desplante al presidente saharaui mientras los debates de la cumbre estaban volcados en la situación libia (por cierto hubo presencia en Malabo de los opositores propulsados por Sarkozy). Pero, aunque los organizadores guineanos hayan tenido que cuidar de que la bandera de la RASD ondease entre las de los demás estados africanos, que no faltase el himno saharaui y que Abdelaziz tuviese asignada durante su estancia una de esas majestuosas residencias construidas para cada uno de los presidentes africanos ex profeso para el evento, el encuentro no habrá pasado de lo meramente protocolario.

Es más, démonos con un canto en los dientes de que Obiang no haya tenido más objetivo político en esta cumbre que el de hacer un despliegue de su poderío petrolero, como si con ello pudiese cambiar la vergonzosa imagen que su régimen irradia en el mundo y asegurar la sucesión en el trono dictatorial de su hijo Teodorín. Porque en lo que respecta a sus relaciones con el pueblo saharaui, Obiang lleva años haciendo causa común con sus opresores marroquíes.





Manifestación en Madrid el pasado noviembre por el referéndum en el Sáhara: Armengol Engonga número dos del PPGE, Eugenio Pordomingo (espacios europeos y APPA) y Severo Moto con líderes de otros partidos de la oposición a Obiang.

MARRUECOS, OPRESOR TAMBIÉN EN GUINEA
Obiang comenzó esta trayectoria cainita poco después de tomar el poder en 1979 con el golpe de estado que derrocó a su tío Francisco Macías. Hassán II le envió un contingente militar que se hizo cargo de su seguridad, evitó un contragolpe y se encargó de administrar los métodos del majzén para reprimir cualquier atisbo de oposición.

Una de las contrapartidas fue el cambio del voto en las Naciones Unidas de Guinea Ecuatorial en relación con el Sáhara que, desde la invasión marroquí de 1975, Macías había dado a la causa del pueblo saharaui. A partir de ahí, la línea de la auténtica hermandad entre saharauis y guineanos se ha tejido por otras vías, la de la solidaridad de los pueblos víctimas de la opresión.

Por eso es habitual ver en actos a favor de la causa saharaui a dirigentes de la oposición guineana. Así que a la hora de que hubiese una foto simbolizando la hermandad hispano-saharaui, lo propio sería que, en lugar de Obiang, estuviese allí un dirigente opositor o un intelectual (también en el exilio) como Donato Ndongo Biyogo, periodista y escritor guineano traducido a varios idiomas que fue uno de los fundadores de la primera asociación de amigos del Sáhara que surgió tras la vergonzosa firma de los acuerdos de Madrid.

Ironías de la política, mientras Obiang ha seguido estrechado sus lazos con la monarquía alauita con asiduas visitas a Marruecos (recientemente devueltas por Mohamed VI), la Unión Africana ha ido reforzando su apoyo en la ONU al cumplimiento del derecho internacional que favorece la autodeterminación saharaui y contrarrestando en la Asamblea la superioridad que Marruecos tiene en el Consejo de Seguridad gracias a su alianza con Francia. De ahí que, desde 1984, Marruecos no haya vuelto a las cumbres africanas y, generalmente, los monarcas alauitas hagan despliegue de amistades africanas en los países de la francofonía muy sometidos a los dictados franceses.

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