Una mirada a África como tablero de la geopolítica internacional

domingo, 5 de diciembre de 2010

ZAPATERO Y LA DOCTRINA DE LA ONU CON EL SÁHARA





Celebración de la creación de la RASD en los territorios liberados.

Foto: Ricardo Aznar



Desde presidencia de Gobierno han respondido con una larga cambiada a un escrito procedente del movimiento de solidaridad con el pueblo saharaui que pedía el reconocimiento de España a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) que ya han reconocido más de ochenta países. Alegan en La Moncloa que no puede ser por respeto a los "principios" y "propósitos de la Carta de la ONU" ya que “España respalda plenamente la doctrina de Naciones Unidas para resolver el contencioso sobre el Sáhara Occidental”.


Por lo que se ve, han optado por esa vía de aparente estricto respeto a la legalidad internacional con la que los firmantes de los ilegales acuerdos de Madrid de 1975 justificaron no haber otorgado entonces la independencia unilateral al Sáhara español: con ello, dijeron entonces, se hubiese predeterminado implícitamente el resultado del referéndum de autodeterminación (el camino previsto por la doctrina de la ONU) que deben votar los saharauis para dar por acabado su proceso de descolonización. Así lo explicaba por ejemplo Antonio Carro que, desde su cargo de ministro de la presidencia, fue el redactor de casi la totalidad del texto de esos mal llamados acuerdos de Madrid del 14 de noviembre de 1975.


Había una segunda y poderosa razón que había impedido tomar este camino y que él mismo reconoció ante las Cortes en 1978: reconocer la independencia del Sáhara por las buenas hubiese provocado una acción bélica por parte del rey Hassan II. Lo que ni Carro ni el resto de los cómplices de ese gran timo de los acuerdos de Madrid nunca lograron justificar con argumentos legales fue por qué, ellos que tanto empeño habían puesto en no ponerse por montera a la ONU cuando con ello se favorecía al Frente POLISARIO y el pueblo saharaui, no se lo habían pensado dos veces a la hora de dar una patada en el mismo cielo del paladar de esa doctrina onusiana con unos acuerdos que incumplían, al entregar el Sáhara a Marruecos, lo decidido por Naciones Unidas y, en especial, el dictamen que el Tribunal de La Haya acababa de emitir el 16 de octubre confirmando el derecho del pueblo saharaui a elegir su destino.


La historia sigue repitiéndose: Zapatero se muestra muy respetuoso con la doctrina onusiana en la parte que favorece a Marruecos (el no reconocimiento a la RASD) pero, en cambio, considera el respeto a la Carta de la ONU y la legalidad de las resoluciones una cuestión decorativa cuando se trata de aplicarla a favor del pueblo saharaui. La buena noticia es que al invocar sus asesores la legalidad internacional en contra de la RASD, se les puede exigir ahora con un nuevo escrito o alguna protesta (por ejemplo) que sigan por ese camino que no es compatible con ninguna de esas "políticas realistas" que han estado enarbolando para que España no cumpliese con sus obligaciones internacionales de potencia administradora del TNA del Sáhara Occidental (en especial las definidas en el art. 73 de la Carta de la ONU).


Que Zapatero y la ministra Trinidad Jiménez apliquen escrupulosamente y con el mismo ardor ese legalismo que tanto miman en contra de la RASD al contestarle al abogado Francisco Fernández Goberna. Como ya conté la semana pasada, el letrado ha presentado un requerimiento con el que la ministra de Exteriores debería aclarar la situación de la vigencia de los acuerdos de Madrid con un plazo que finaliza en unos días. A ver qué dice.


El abogado Francisco Fernández Goberna en el número de Mundo Negro sobre el Acuerdo (de Madrid) que nunca existió. Se puede leer pinchando aquí.



EL ACUERDO DE MADRID ILEGAL Y NULO


Si Trinidad no se fía de Fernández Goberna, al que Frank Ruddy llama "el moderno caballero de la triste figura", que repase por ejemplo este artículo publicado en EL PAÍS y elaborado por el insigne catedrático de derecho internacional Julio González Campos. En él se explica muy claro por qué los acuerdos no fueron legales y por qué España, además de violar el derecho internacional cuando los firmó en 1975, sigue pisoteando la legalidad y la doctrina onusiana cada día que pasa sin declararlos oficialmente nulos. Él, entre otros expertos, al liderar el movimiento a favor de la anulación de lo que no fue más que una Declaración de principios, solía recordar también que, conforme al Convenio de Viena sobre derecho de tratados, “si se han ejecutado actos como consecuencia de un tratado que es nulo, hay que realizar lo que esté en lo posible para volver a la situación anterior”. Ello, añadía, incluye que las partes en el acuerdo, empezando por España, “tienen que ajustar su conducta en todo momento a la norma que ha sido violada”.



Como la historia no deja de repetirse desde 1975, lo mismo nos salen desde La Moncloa con lo de que si hacen lo que deben, corremos el riesgo de que Mojamé nos monte un pollo en Ceuta, Melilla y Perejil. Como si perseverando en el crimen contra el pueblo saharaui nos fuésemos a librar de la prueba del nueve ahora que el sátrapa marroquí está fuera de control y decidido a ir a por todas... Lo de hacerles el favor de no reconocer a la RASD, ya lo han comprobado, sólo les ha servido para una breve y simbólica tregua...


En cualquier caso, la rabieta del déspota sería desde luego un problema gordo si en presidencia siguiesen convencidos de que la respuesta que dio Aznar en Perejil no es su modelo a seguir. Eso pensaba Bernardino León, el asesor de Zapatero en La Moncloa, la pasada semana pero, seguramente, lo que le dijo a un periodista antes de la huelga de controladores, ha quedado superado por los eventos del estado de alarma del fin de semana. Que Mohamed VI tome nota porque si Zapatero ha sacado al ejército de los cuarteles para tomar las torres de control de los aeropuertos de España y poner en vereda a simples trabajadores (sí, trabajadores, aunque con sueldo alto), qué menos que exhiba la misma determinación y firmeza contra una eventual agresión a las fronteras nacionales, aunque venga del "hermano" marroquí.

viernes, 26 de noviembre de 2010

¡QUE TRINIDAD JIMÉNEZ SE PRONUNCIE SOBRE LOS ACUERDOS DE MADRID!

Familia saharaui en los territorios liberados del Sáhara Occidental.
Foto: Ricardo Aznar.



Trinidad Jiménez por fin ha reconocido que ni el núcleo duro del que habló el ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui, ni citoplasma que valga: Marruecos NO es autoridad administradora del Sáhara Occidental, ha dicho el día 24 ante la Comisión de Exteriores en el Senado. Un gran avance frente a la sorprendente declaración con la que una semana antes (el día 16) la la ministra había soltado también en el Senado aquello de que España no tiene ninguna responsabilidad legal con el Sáhara.

La ministra transmitió esta conclusión dando saltos mortales sobre el sujeto, verbo y complemento con el mismo temor de Dios con el que su antecesor Moratino nos dio las Navidades en 2009 estirando la sintaxis para "constatar" que "la ley marroquí se aplica en el territorio del Sáhara Occidental" (vaya un descubrimiento). Toda una filigrana verbal que no tenía más finalidad que la de vender la moto a la opinión pública marroquí de que el regreso de Aminetu Haidar a El Aaiún desde Lanzarote había tenido como contrapartida algún tipo reconocimiento jurídico de España a su presencia en el Sáhara.

La declaración con la que Jiménez explicó este martes que Marruecos ejerce "de facto" (por la vía de los hechos consumados) su control sobre la colonia española, es mucho más clara que el galimatías verbal con el que Moratinos indignó tanto a la masa de votantes socialistas prosaharauis como al propio Mohamed VI: pocos días después (principio de enero), el rey alauita se las ingenió para retirar de Madrid al embajador Omar Azziman, nombró al saharaui expolisario Ahmeddu Uld Suilem nuevo embajador y, hasta hoy (viernes), no se acordó de dar luz verde para que su nuevo representante ocupase el cargo en España.

Podríamos incluso apuntar que Trinidad Jiménez progresa adecuadamente si no fuese porque, en esta última intervención, tras reconocer que Marruecos está en el Sáhara no precisamente por contar con responsabilidades jurídicas, añadió que no se puede decir que es la “potencia ocupante”. Es decir, que a pesar de que ella misma ha quedado en que Marruecos no está en el Sáhara legalmente, no podemos decir que es un okupa con K porque, y ahí viene lo interesante, según la ministra, este ejercicio de facto que hace en el territori de El Aaiún no es fruto de un conflicto bélico, ni de un elemento de fuerza, sino producto de un acuerdo”.
Es decir, el supuesto acuerdo de Madrid de 14 de noviembre de 1975 o, dicho con mayor propiedad, la Declaración de principios con la que se simuló un tratado de entrega del Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania.

Otro punto a destacar de esta última intervención de la ministra de Exteriores en el Senado: por un lado reconoce que el Sáhara Occidental es un “territorio no autónomo donde no se ha concluido el proceso de descolonización” pero, a la vez dice que España “no tiene ninguna capacidad de acción, ni de potencia administradora, bajo ningún concepto”, desde su retirada en 1976 de la que fue la provincia española número 53.

Se plantea entonces una incognita: si el Sáhara Occidental es un territorio no autónomo, es decir, un TNA pendiente de descolonizar, y Marruecos no es la autoridad administradora y España, tampoco, ¿quién es la potencia administradora del Sáhara? ¿Será que, de acuerdo a derecho, haya territorios no autonomos sin autoridad administradora?

Pues no, a menos que le llevemos la contraria a la ONU que, en el documento titulado Información sobre los territorios no autónomos transmitida en virtud del inciso e del Artículo 73 de la Carta de Naciones Unidas (la lista de TNA que actualizó por última vez el pasado 12 de marzo), adjudica a cada uno de los territorios pendiente de descolonizar una autoridad administradora que, en el caso del Sáhara, queda muy claro, es España. Este documento recoge la versión oficial española que la ministra acaba de airear, la de que España puso punto final a sus responsabilidades sobre el Sáhara en 1976. Lo hace a pie de página, como diciendo “esto es lo que dicen en Madrid, para que lo sepáis” sin que ello modifique el dictamen onusiano que coloca a España en la casilla de autoridad administradora correspondiente al Sáhara Occidental.


¿Cómo es posible? La respuesta la dio el asesor jurídico de la ONU, Hans Corell en ese dictamen de 2002 en el que dice que “Marruecos ha administrado el Territorio del Sáhara Occidental por sí solo”, una frase que fuera de contexto puede dar lugar a equívocos. Especialmente si, como hizo la ministra en el Senado el día 16, se lee esta parte y se omite el párrafo que dice: “Marruecos, sin embargo, no figura como la Potencia administradora en la lista de Territorios no autonomos de las Naciones Unidas” o se salta también esa frase, en el punto 6 del dictamen en la que, al referirse al acuerdo de Madrid de 1975, Corell dice “no transfirió la soberanía sobre el Territorio ni confirió a ninguno de los signatarios la condición de potencia administradora, condición que España, por sí sola, no podía haber transferido unilaterlamente”.

¿Qué significa en lenguaje llano lo que dice Corell? Pues que lo de las responsabilidades de las madre-patrias con los pueblos que tutelan es, hasta que estos no llevan a término su descolonización, como la de cualquier madre con un hijo que no han llegado a la mayoría de edad: por muy rana que les haya salido no pueden plantarse por sus fueros y decir sin encomendarse a Dios y el Diablo: “a partir de hoy, este indeseable que he parido, ya no es hijo mío”. Bueno, decirlo, lo pueden decir y hasta echarlo de casa, otra cosa es si eso les libra de tener que ir a dar explicaciones ante la justicia…





El abogado Francisco Fernández Goberna en el número de Mundo Negro sobre "Acuerdo que nunca existió" que se puede leer pinchando aquí.


La obligación de la potencia administradora de informar sobre el Sáhara a la ONU

Hay una importantísima razón para que a pie de página de la lista de TNA de la ONU figure la referencia a la declaración con la que "el 26 de febrero de 1976 España dio término a su presencia en el Sáhara y se declaró desligada en lo sucesivo de toda responsabilidad de carácter internacional con relación a la administración de dicho territorio”. Lo ponen ahí para explicar por qué, de todas las potencias administradoras enumeradas, España es la única que (como se puede apreciar por el vacío correspondiente en la casilla de “fecha de transmisión”), no ha cumplido con su obligación de transmitir información sobre el Sáhara Occidental. Lo hace, por ejemplo, Inglaterra con el TNA de Gibraltar (el 19 de febrero de 2009 y el 5 de enero de 2010) o EE UU con Guam y Francia con Caledonia. Pero España con el Sáhara, cero patatero.

Lo recuerda muy claramente Corell en el apartado 9 incluido en el punto B de su dictamen que “en virtud del apartado e) del art. 73 de la Carta (de la ONU)” los miembros de las Naciones Unidas que asumieron la responsabilidad de administrar esos territorios “deben transmitir regularmente al Secretario General", a título informativo, la “información estadística y de cualquier otra naturaleza técnica que verse sobre las condiciones económicas, sociales y educativas de los Territorios bajo su administración”. Lo cual, quiere decir, que España está incumpliendo con una obligación internacional que no siempre requiere su presencia sobre el terreno. Ello a su vez explica por qué el contencioso del Sáhara no avanza en la ONU: la potencia que debería informar al secretario general de lo que pasa en el territorio y de cómo marcha su descolonización, se lava las manos escudándose en un supuesto acuerdo que la propia ONU dice no justifica tal dejación de responsabilidades.


Como puede apreciar la ministra González Sinde, no hace falta ser expertos en derecho internacional sino, simplemente, leer los documentos que están colgados en Internet. (Ya sé, ya sé que ella ahora niega haber actuado de comisaria política y acusa a las fuerzas del mal de haberla tergiversado).

La cuestión es por qué tanta confusion. Desde el punto de vista de la argumentación, la culpa la tiene el juego que da a los estrategas de la manipulación el acuerdo de Madrid que, según Trinidad Jiménez impide que podamos llamar a Marruecos no ya okupa, sino ni siquiera “potencia ocupante”.


El abogado Francisco Fernández Goberna, que ya arremetió contra la Declaración de principios con la querella del avión, ha optado por pasar a la acción para que la ministra revise sus apuntes y pueda así seguir progresando en su próxima comparecencia: ha presentado un requerimiento en el que pide a Trinidad Jiménez una resolución para que, con las condiciones que exige la ley de procedimiento administrativo (es decir, no faltar a la verdad y no prevaricar), declare oficialmente nulo el acuerdo de Madrid y aporte copia testimoniada de la publicación íntegra del acuerdo tripartito (no de la ley de descolonización) en el Boletín Oficial del Estado (BOE). No nos olvidemos que, de acuerdo al Código civil español, todo acuerdo que exista de verdad, debe haber sido publicado integramente en el BOE.

En fin, a partir de hoy tiene 15 días la ministra para pronunciarse. Suerte y al toro.

martes, 23 de noviembre de 2010

SÁHARA: ¿Y SI ESPAÑA HABLASE CON FRANCIA?

Manifestación por el Sáhara en Madrid el pasado 13 de noviembre.
foto: Ricardo Aznar





Hay que hablar con todos los actores del conflicto y, sobre todo, con Francia. Esa es una de las ideas que debatimos en el programa de Javier Somalo dedicado al Sáhara Occidental el pasado sabado, a la hora de que España haga algo para desactivar los tambores de guerra que suenan frente a las islas Canarias.


El delegado del Frente POLISARIO para España, Bucharaya Beyun acababa de explicar a los oyentes cómo Francia, la potencia que tiene como marca fundacional el invento de la defensa de los derechos humanos y la democracia, ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para impedir una investigación sobre lo que está ocurriendo en el territorio saharaui bajo ocupación marroquí.


Francia es la principal aliada de la estrategia marroquí para anexionarse el Sáhara Occidental así que, efectivamente, a la hora de hacer diplomacia para intentar cumplir con sus obligaciones internacionales, Zapatero debería darle un toque a Sarkozy en nombre de los intereses entre socios europeos. La cuestión es si Zapatero está en condiciones de lograr que Sarkozy le escuche sin que vuelva a decir eso de “¿pero qué le pasa, es que es tonto o qué?”.


En los tiempos de las alegrías, para hacer política ética bastaba con donar unos cuantos millones a las ONG y hacerse la foto con el cantante Bono para quedar bien con los electores. La situación a la que nos enfrentamos ahora, sin embargo, requiere mucho más que diplomacia de forillo. Ha llegado la hora de la verdad, la que requiere diplomacia de tomo y lomo en los foros internacionales, la que pone a prueba la capacidad de influencia de las naciones y su fortaleza a la hora de defender el interés nacional. Lograr resultados exige convencer con palabras que estén respaldadas con activos que infundan respeto a los interlocutores o, por lo menos, sean dignos para un intercambio de cromos.


Aznar ya lo había comprobado que los gobernantes franceses tienden a exigirle a España mucha lealtad a cambio de muy poco. Por eso, cuando Chirac le puso la proa por no apoyar el primer plan Baker (el de la solución autonómica para el Sáhara), Aznar tuvo que buscar amparo ante la pinza franco-marroquí en EEUU y…en Argelia.


¿Estaría dispuesto Obama, en caso de que Mohamed VI monte una de sus pajarracas, a darle a Zapatero la ayuda que le dio su antecesor Bush a Aznar con la crisis de Perejil? Porque lo de la invasion del islote es lo menos que nos espera con nuestro hermano marroquí, si a Zapatero y Trini se les ocurre no seguir siendo cómplices con su genocidio en el Sáhara. Damos por hecho que, de contar con la solidaridad europea, ni hablar, que ya se encargaría Sarkozy, como hizo entonces Chirac, que nuestros socios nos den la espalda en Bruselas.


Los intereses de Francia apuestan muy fuertes por Marruecos y más ahora que la Unión del Mediterráneo –ese juguete que para Sarkozy era tan importante como para Zapatero la Alianza de las Civilizaciones- ha tenido que quedar aparcado por la crisis en Oriente Próximo y… las malas relaciones, que desde hace un año, han convertido Argelia en el muro contra el que se estampa la diplomacia gala.


El temor a que España sea la siguiente víctima de la debacle económica que amenaza con acabar con el euro, está evaporando el escaso margen que le había dejado a Zapatero su apasionado y desinteresado seguidismo con el que, tras el 11-M, culminó el regreso a Europa, es decir a la órbita francesa.



Damas de blanco en La Habana. Foto: Ricardo Aznar


La diplomacia de Zapatero en la Eurocámara y los premios Sajarov a la disidencia cubana


Buena prueba de ello es la absurda carambola con la que estrenó su cargo en Exteriores Trinidad Jiménez (el mérito fue de Moratinos, a ella solo le tocó la culminación de la jugada). Por un lado, los eurodiputados socialistas se habían dedicado, un año más, a hacerle el juego a la política francesa disparando contra la candidatura de la saharaui Aminetu Haidar al prestigioso premio Sajarov con que la Eurocámara premia la defensa de los Derechos Humanos. Lo consiguieron y la recompensa fue un bochornoso bofetón a uno de los grandes objetivos de la política exterior de Zapatero, la de ofrecer a los Castro en bandeja de plata la normalización de las relaciones de Bruselas con su régimen.


La Eurocámara evitó reconocer la lucha de Haidar, que ya ha sido candidata del Sajarov en varias ocasiones, pero se lo dio, por tercera vez, a la disidencia cubana encarnada en Guillermo Fariñas. Dejemos a un lado la cuestión sobre los méritos, para mí indiscutibles, de la lucha de este disidente por las libertades para centrarnos exclusivamente en lo que este premio supone en terminos geopolíticos. Como dijeron algunos medios no españoles, darle el galardón a Fariñas constituye una “señal clara” al régimen castrista y desautoriza a España como potencia de mayor autoridad por sus especiales vínculos históricos y culturales con la isla para marcar las relaciones con La Habana. Vamos que equivale a un, "déjanos hacer a nosotros que tu liderazgo en esto nos lleva al desastre".


La propia eurodiputada María Muñiz se lo había planteado en estos términos al hacer campaña en contra de Haidar bajo el lema de “El Premio Sajarov para los nadie, o la oportunidad de no cometer una infamia política”. En esta entrada de su blog lo decía así al barajar las opciones entre candidatos vietnamitas y etíopes en su opinión preferibles a Aminetu Haidar:


Algunos tendrán también la oportunidad de cometer la infamia política de utilizar el Premio Sajarov como arma al servicio de sus intereses políticos inmediatos y volver a promover candidatos cuyas causas, sin embargo dignas, ya son conocidas y reconocidas y aplaudidas, premiadas incluso con este mismo premio y financiadas: se trata de los presos ya liberados de Cuba. Se utilizará la nominación en la terna para criticar como inútil la política exterior española y para ningunear la política cubana de liberación de presos”...


Menos mal para los saharauis, que Argelia lo está llevando fatal con Francia, pero nada mal con EEUU.

domingo, 21 de noviembre de 2010

LA APDHE PIDE SE INVESTIGUE AL CONSULADO ESPAÑOL DE AGADIR

¡Enhorabuena para Ahmed Yeddou Salem Lecuara!






La carta de la Asociación Proderechos Humanos de España a Rubalcaba en relación al caso Ahmed Yeddou Salem Lecuara. Para leerla mejor, pinchar aquí.


Estamos de enhorabuena. El ciudadano español, Ahmed Yeddou Salem Lecuara, al que el funcionariado español exigió no hacer declaraciones que al parecer resultaban inoportunas para el Gobierno de Zapatero (las de pedir auxilio alto y claro), está ya sano y salvo en las Palmas de Gran Canarias. La familia está muy, muy, muy agradecida a las gestiones que puso en marcha la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDH) para dar voz al silenciado y hacer lo posible para que pudiese volver a España y recibir así la atención médica que requiere su recuperación tras las palizas y torturas con que lo vejaron y machacaron durante cinco días los gendarmes que lo tuvieron a su cargo en la cárcel de El Aaiún.

Ahmed Yeddou corría un grave riesgo de volver a ser detenido y sus familiares me han transmitido muy emocionados que su regreso es “una victoria sobre el opresor” que ha sido posible “en primer lugar, por el apoyo que los españoles de a pie están dando masivamente al pueblo saharaui”. “Ahora”, añaden, “hace falta que no se olviden de los 68 saharauis que fueron detenidos con él y que todavía siguen detenidos.

La familia de este ciudadano español agradece de corazón a Sonia Azcueta (que dentro de la APDH ha tomado a su cargo los temas relativos al Sáhara occidental) y, por supuesto, a José Antonio Gimbernat que personalmente se encargó de enviar sendas misivas a la ministra de Exteriores Trinidad Jiménez y al vicepresidente primero Alfredo Pérez Rubalcaba.


La APDHE exigió en ambas cartas que se “proporcione una vía segura para llegar a la península” a la víctima española de los brutales métodos de la gendarmería marroquí y que se investigue la actuación del consulado de España en Agadir que “tuvo conocimiento de los hechos y recibió la debida petición de protección para este compatriota el 9 de noviembre 2010, sin reaccionar en modo alguno”.


La asociación quiere se se exijan responsabilidades a este consulado que, “a pesar de tener constancia de que Ahmed Yeddou Salem Lecuara estaba en situación de peligro”, se desentendió de él y, “aún más, le ha discriminado y todavía no le ha ofrecido ayuda como al resto de españoles que la han solicitado, indudablemente por su origen saharaui".


Rubalcaba es de los que ha quedado muy impresionado por el relato de lo ocurrido en El Aaiún que le hizo el pasado día 16 su colega marroquí Taib Cherkaui, el titular de Interior de Mohamed VI, (tan impresionado que no ha condenado la actuación de las fuerzas ocupantes del Sáhara) y, por lo visto, da cierta credibilidad a la versión de Mohamed VI. Me refiero al relato de cienciaficción según el cual, los militares que arrasaron el campamento saharaui y dispararon contra mujeres, niños y ancianos, estaban en realidad, liberando a los habitantes de las tiendas que, supuestamente, habían sido “secuestrados” y retenidos en contra su voluntad por un grupo de nuevos Al Qaedas.


Como el vicepresidente primero dijo que (según dice en este vídeo) había llegado a un acuerdo con el ministro marroquí por el que “se investigarán todos aquellos hechos que nuestro gobierno proponga”, la APDH aprovecha para que “solicite al gobierno marroquí que aclare el por qué de la invasión salvaje por parte de su ejército al campamento saharaui, ubicado a 14 kms. de El Aaiun, dirección Smara, como pueden aseverar numerosos testigos, entre ellos D. Ahmed Yeddou Salen Lecuara”.


Trinidad Jiménez que (como podéis ver en ese vídeo) también dice que no tiene fuentes independientes (que no sean del Polisario) desde el interior del territorio para contrastar la versión del Gobierno marroquí y "hacer valoraciones" sobre lo ocurrido, podría ahora invitar a un desayuno (por ejemplo) al ciudadano español Ahmed Yeddou para que le cuente lo que él ha visto y padecido.

viernes, 19 de noviembre de 2010

LA VOZ ESPAÑOLA DE AHMED YEDDOU SALEM LECUARA

El ciudadano español, AHMED YEDDOU SALEM LECUARA, con documento nacional de identidad 78.599.430-N y pasaporte número BC986689, expedido el 3 de marzo de 2008 por la autoridad DGP 35494L6P1, se encontraba en el campamento de protesta de Agdaym Izik cuando fue asaltado por las fuerzas militares marroquíes. Lo anunció la Fundación del Sáhara que ha colgado sus fotos con las señales de lo que ha vivido marcadas en el cuerpo.

Este español fue detenido junto a otros 71 ciudadanos saharauis que, aunque no tengan pasaporte de España, son habitantes del territorio no autónomo del Sáhara pendiente de descolonizar y bajo la administración de iure de España. Es decir, no tienen ese pasaporte porque a los saharauis les fueron usurpados injustamente, tras la entrega ilegal a Marruecos de 1975, todos los papeles que les daban derechos que habían tenido hasta entonces de ciudadanos españoles. Algo ya lo expliqué con la huelga de hambre de Aminetu o el caso del funcionario de Hacienda Mohamed Fadel Alí Brahim.

En cualquier caso, Salem Luecuara fue torturado desde su detencion durante 5 dia, necesita asistencia médica fiable urgente y, según sus familiares, podría volver a ser detenido si no sale pronto de El Aaiún. Se han iniciado gestiones a través de la Asociación Pro Derechos Humanos de España con el Ministerio del Interior y Exteriores para que, al igual que han mostrado preocupacion por los tres ciudadanos españoles, Javier Sopeña, Silvia Garcia, Isabel Terraza y el mexicano Antonio Velazquez, se involucren directamente por ESTE CIUDADANO ESPAÑOL, que quiere salir del territorio para no correr el riesgo de ser desaparecidos como ya ha ocurrido con otros cientos de saharauis.

Al parecer, me dicen los familiares de esta víctima de la represión indiscriminada marroquí en El Aaiún, la Casa de España en El Aaiún se ha puesto en contacto con Salem Lecuara. Pero no ha sido para darle ánimos sino para exigirle silencio y advertirle que no debía seguir armando ruido.Me lo confirma en la APDH-E y me dicen que, precisamente por ello, han decidido ser la voz de Amed Yeddou Salem Lecuara.

Mientras, desde el Gobierno de Zapatero, la ministra Trinidad Jiménez y la especialista en exteriores Elena Valenciano dicen que no saben qué es lo que ocurre en el Sáhara y que, para aclararlo, van a pedir a otros que investiguen. Muy mal, porque con ello, una vez más, España está incumpliendo sus responsabilidades legales con el Territorio No Autónomo del Sáhara, en especial las definidas en el art. 73 cap XI de la Carta de la ONU.

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